La formación en la empresa

La formación en la empresa

13 noviembre, 2017 0 Por Nacho Cuesta
La formación en la empresa

A punto de llegar el invierno, lo que indica que al 2017 ya le va quedando poco, entre los propósitos y planificación de muchas empresas de cara al nuevo año está retomar el plan de formación de los trabajadores, para cualificarles o mejorar sus capacidades en alguna materia, ya que es indiscutible que la formación ayuda a las empresas a incrementar su competitividad y productividad.

En este sentido, una ayuda realmente interesante es la formación programada por la empresa, una prestación económica para formación, que las empresas hacen efectiva mediante bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social. La formación Programada por la Empresa está dirigida a trabajadores asalariados que prestan sus servicios en empresas, independientemente del tamaño o sector de éstas. Curiosamente, y lamentablemente, según datos de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) publicados en el “Libro Blanco sobre el sistema de formación en el trabajo” de este año, tras la reforma del sistema en 2015 mediante la Ley 30/2015 que regula el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral, se ha reducido un 22% el número de empresas que utiliza su crédito anual para la formación de trabajadores (en concreto se ha pasado de 471.590 empresas en 2014 a 367.770 en 2016, lo que significa que 103.820 empresas ha abandonado el sistema de bonificaciones).Algo muy negativo, si además como hemos leído recientemente, España está a la cola de Europa en formación y productividad de sus trabajadores.

Una vía de aprendizaje cada vez más popular en las empresas es la formación online que permite aprender desde cualquier lugar y en cualquier momento. El aprendizaje continuo o la posibilidad de desarrollar itinerarios pedagógicos personalizados son algunas de las ventajas que ofrece este modelo de formación. En los últimos años, esta forma de aprender ha revolucionado el escenario pedagógico, posicionándose como una de las opciones más demandadas por su flexibilidad y capacidad de adaptación a las necesidades individuales de los estudiantes, ya que la demanda de formación es muy variada y las situaciones personales diversas.

Los alumnos solicitan formación principalmente acorde con sus necesidades profesionales, con un ritmo y una duración adaptados a sus limitaciones. En concreto, las personas trabajadoras, valoran cada vez más los formatos cortos, que permiten adquirir competencias específicas sobre un tema en particular cuando las necesitan.

Nacho Cuesta
Responsable del departamento de Diseño en Grupo Conforsa